Smartphones: el mercado se comoditiza

Smartphones: el mercado se comoditiza

0

By Enrique Dans

Un reciente estudio de NPD afirma que menos de un 10% de norteamericanos adquiere smartphones de alta gama, los denominados flagships de cada marca con precios habitualmente por encima de los mil dólares. El resto, la gran mayoría del mercado tiende a adquirir modelos más baratos, que además, han ido mejorando progresivamente en sus prestaciones hasta el punto de hacerse verdaderamente competitivos.

Independientemente de la lucha de las diferentes marcas de electrónica de consumo por posicionar sus terminales, que según los últimos datos apuntan a un dominio de Samsung (21%), seguida de Huawei (18%) y Apple (12%), seguidos de marcas como Oppo (9%), Xiaomi (8%) o Vivo (8%), la realidad es que la lucha es, cada vez más, no tanto por la cuota como por el margen: el smartphone comoditiza sus funciones hasta el punto que prácticamente cualquier modelo tiene unas prestaciones que responden con razonable dignidad a la inmensa mayoría de los usos que sus propietarios hacen de ellos de forma cotidiana, sea la navegación en la red, la consulta de correo o redes sociales, hacer fotografías, consultar un mapa o utilizar apps, lo que conlleva una pérdida progresiva del valor real de optar por un terminal de gama alta más allá de un hipotético valor de representación o como símbolo de estatus. El resultado es que el escenario competitivo más reñido pasa a ser no tanto la gama alta, en la que se compite en prestaciones con un valor práctico relativamente escaso, sino en las gamas medias o incluso bajas, en modelos que en muchos casos se sitúan en precios relativamente bajos, que tampoco permiten la captura de un margen elevado por parte de las marcas.

Los factores diferenciales son cada vez menores: la cámara puede situarse en un notch más o menos grande, en un simple círculo, en una gota o incluso desaparecer, en algunos casos se opta por liberar completamente la pantalla mediante cámaras frontales en formato pop-up, pero la realidad es que, desde hace ya mucho tiempo, se compite en factores casi cosméticos, en cuestiones de preferencias heredadas de interfaz, pero en muy poco más. Fidelidades de marca aparte, el mercado se ha comoditizado, y además de que sean menos los usuarios que optan por la gama superior, muchos tienden a conservar sus terminales durante más tiempo.

En un entorno así, virajes como el de Apple hacia los servicios pueden tener bastante sentido, pero no dejan de ocultar el factor principal: un nivel de comoditización propio de un mercado maduro en el que cada vez hay menos dinero que ganar. Tratar de convertir ese mercado en un puro servicio de alquiler de terminales que se renuevan al ritmo que marca la compañía puede tener, si funciona, más sentido que nunca. Cada presentación de un nuevo modelo de Apple genera un cierto impacto en sus ventas debido al reemplazo de terminales anteriores, pero la cuota de mercado permanece relativamente constante desde hace ya bastante tiempo y los saltos en número de unidades vendidas son cada vez menores: ya ni siquiera los más incondicionales de la marca cambian su terminal en el momento en que son presentados. Las colas, la expectación y la emoción son cosa de otros tiempos. Hoy, el adjetivo fundamental que define el mercado smartphone, como sucede en el de los ordenadores personales desde hace mucho tiempo, es el de «aburrido».


Puedes leer el artículo completo en: : Smartphones: el mercado se comoditiza

COMENTARIOS

Leave a Reply