Mi vida descarbonizada – II: una factura de un mes bueno
By Enrique Dans
En la imagen, mi factura de consumo eléctrico del pasado mayo, tal y como se refleja en la app de Iberdrola. He optado por reproducir la que proviene de la app en lugar del pdf correspondiente – la conocida «factura de la luz» que aparentemente nadie entiende – simplemente porque me parece algo más clara y porque me evita tener que estar eliminando datos personales. El contenido es idéntico, simplemente presentado en una visualización algo más sencilla.
El importe total, 37.77€, corresponde a un mes con una climatología razonablemente benigna: caluroso pero no en exceso, sin necesidad alguna de utilizar la calefacción ni la refrigeración de la vivienda, con un consumo de agua caliente para una vivienda unifamiliar grande con un uso que oscila entre las dos y las cuatro personas, y con un vehículo eléctrico. Por contextualizar, recuerdo que se trata de una vivienda que, desde hace pocos meses, carece completamente de suministro de gas: el agua caliente y la calefacción / refrigeración se llevan a cabo mediante aerotermia.
Se trata de la primera factura que me permite hacer un análisis mínimamente razonable de la decisión que tomamos recientemente de instalar aerotermia, diecisiete placas solares Canadian Solar de 450W, un inversor y una batería Luna de 10kWh de Huawei. El total de energía producida durante el período fue de 1.24MWh, con un autoconsumo de 768.89kWh que supone un 61.81% y una exportación de 475.09kWh que compone el 38.19% restante. El consumo de energía fue de 788.61kWh, lo que supone una autosuficiencia del 96.43%, frente a una cantidad de energía importada de 28.16kWh, el 3.57% restante.
¿A qué corresponde esa energía importada, teniendo en cuenta que, por instalación y en circunstancias como las de ese mes, podríamos haber sido completamente autosuficientes? Simplemente, a picos en los que se demanda agua caliente mientras otros electrodomésticos de la casa también están demandando potencia. Resulta curioso encontrarse, por ejemplo, con electrodomésticos que no considerábamos dignos de especial atención, como un hervidor de agua, que aunque se ponen durante un período muy breve, tienen un consumo especialmente elevado – por no citar un horno, un microondas u otros – pero, por lo general, la mayoría de los picos corresponden al uso de agua caliente.
La carga del coche también supone un ejercicio de equilibrio: si bien antes prácticamente siempre lo cargábamos en horario nocturno y a todo lo que daba la instalación (25A, con un cargador Tesla Wall Connector), ahora es mucho más habitual que lo hagamos aprovechando las horas en las que la batería de casa ya se ha llenado, habitualmente alrededor de las dos de la tarde, pero aún hace sol, y hay que equilibrar en función del consumo del resto de la casa para evitar que se demande energía importada. Eso, en la mayoría de los casos, me lleva a hacer cargas más largas y a menor intensidad, a menudo a 15A o menos, y a minimizar así la energía que vertemos a la red, que como veremos, no compensa prácticamente nada.
De nuevo: el pasado mayo fue un mes especialmente benigno, que probablemente sea poco habitual, e intentar extrapolar la factura al resto del año resultaría completamente absurdo: del mismo modo que hoy titulo «una factura de un mes bueno», no dudemos que más adelante, probablemente en invierno, llegará «una factura de un mes malo». A medida que avanza el verano, por ejemplo, estamos empezando a utilizar la aerotermia en modo climatización, y en meses fríos, la usaremos en modo calefacción, lo que supone un consumo sensiblemente mayor.
La refrigeración se lleva a cabo inyectando agua a 12ºC en el circuito de calefacción, lo que parece que nos permite reducir la temperatura de la casa en aproximadamente unos 4ºC o 5ºC. Aún estamos comenzando a probarla, y tiene su cierta complejidad, dado que la casa no está equipada con suelo radiante ni con fan coils (radiadores con ventilador), y sí con radiadores convencionales de instalación relativamente reciente que, en caso de recibir agua muy fría, podrían generar condensación, que eventualmente afectaría estéticamente a la pared o al suelo de madera.
El aire acondicionado, una sola máquina, se utiliza algunas horas al día y tan solo en una zona de la casa, situada en el piso superior bajo la cubierta, en la que sin él, simplemente, no se podría estar. Y dado que ese aire acondicionado se utiliza solo en horas en las que el sol impacta sobre la cubierta de la vivienda, su uso es esencialmente gratuito, porque coincide con las horas en las que las placas están generando más electricidad.
¿Qué nos ofrece la factura a la hora de aprender de ella? En primer lugar, que básicamente no consumimos apenas electricidad: prácticamente la totalidad de los 37.44€ que pagamos se corresponden con términos de potencia, alquiler de equipos de medida, protección eléctrica del hogar e impuestos. Sin embargo, surge otra cuestión: hemos generado excedentes por valor de -77.74€, pero sobre eso, han dejado de compensarnos 75.72€, simplemente porque no hemos consumido suficiente energía. Es decir, el sistema de compensación de excedentes nos obligaría a consumir más si queremos que se nos pague parte de la energía que vertemos a la red (no voy a hacer comentarios sobre la forma de compensar los excedentes, eso corresponderá a otro artículo en el que tendré que hacer un gran esfuerzo para no emplear expresiones soeces).
Esa circunstancia la comprobaremos, seguramente, en la siguiente factura, dado que en esta hemos podido, por ejemplo, cargar el coche íntegramente en horas de sol y directamente de la producción de las placas, pero en julio, con el uso de la aerotermia en modo clima, eso no está siendo siempre posible, y en algunas ocasiones lo cargamos como hacíamos antes, en horas de tarifa nocturna mediante energía importada, lo que reduce nuestro porcentaje de autoconsumo – pero, por contra, nos permitirá compensar algo más de los excedentes generados.
En próximas ediciones, entraré en detalles sobre la instalación: instaladores, componentes, proveedores, marcas, precios, etc., además de ir revisando facturas de meses que vayan suponiendo circunstancias diferentes a las de este.
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