El mundo es de quien domine la interfaz
By Enrique Dans
¿Ves la foto? Sí, es un Echo, de Amazon. Seguramente estés harto de verlo, aunque según dónde vivas, es muy posible que aún no esté a la venta. Acostúmbrate bien a verlo, por dentro y por fuera y en cualquiera de sus variaciones, a entender cómo se usa y lo que puede hacer con él, porque lo vas a tener en el salón dentro de poco, aunque ahora mismo te parezca que no lo necesitas para nada o incluso te dé miedo la idea de meter en tu casa un dispositivo que te escucha. Estamos ante uno de los elementos más importantes en la estrategia de futuro de Amazon, y cuando las cosas son así, resulta inútil resistirse: la propuesta de valor de ese aparatito convertido en plataforma para desarrolladores que diseñen skills para él es, sencillamente, demasiado apetitosa. Siempre encontrarás usos que te apetezca tener.
¿Qué lleva a Amazon a contratar más desarrolladores para trabajar en Echo que todos los desarrolladores que contrata Google para toda la compañía, incluyendo divisiones de negocio tan importantes como YouTube o Waymo? Actualmente, en los Estados Unidos, Amazon posee el 70% del mercado de los llamados asistentes de voz domésticos, superando ampliamente a sus competidores Google Home y Apple Homepod. La compañía está actualmente seleccionando para Echo puestos como ingenieros, científicos de datos, desarrolladores, expertos en procesamiento de lenguaje natural, analistas y expertos en procesamiento de pagos: ¿qué se están jugando en este tema? ¿Es Amazon Echo un simple producto más, un proyecto entre muchos otros? ¿O es, en realidad, algo mucho más ambicioso?
Echo es, lisa y llanamente, el desarrollo más importante que Amazon tiene en la actualidad. ¿Cómo definiríamos un producto destinado a construir una interfaz directa entre una compañía y sus usuarios, algo que evita que el usuario tenga que echar mano de un dispositivo determinado, que pueda dirigirse en cualquier momento a la compañía usando simplemente la voz, y que la compañía, automáticamente, lo reciba y le conteste? Echo viene a ser como tener un canal de comunicación permanente con una empresa capaz de venderte absolutamente cualquier cosa, con todo lo que ello conlleva. Que lo usemos para muchas cosas más, muchas de las cuales no conllevan ningún beneficio aparente para Amazon, como que nos cuente las noticias, nos diga el tiempo que va a hacer, nos pida un Uber, nos ponga música o nos cuente un chiste (qué vida más triste si tienes que pedirle a una máquina que te cuente un chiste, dirán algunos) es lo de menos: lo importante es que una compañía pasa de ser una página web o una app a la que puedes ir, a tener una presencia permanente en tu casa, a convertirse en el sitio por defecto al que acudir para cada vez más cosas. Con una interfaz, además, que devuelve no una página llena de opciones, sino en la mayor parte de los casos, tan solo un resultado, el que se supone que el usuario necesita. Una respuesta, no diez. Con todo lo que ello conlleva en términos de confianza y de valor referencial. Para Amazon, conquistar ese espacio y la interfaz con el usuario es absolutamente fundamental, y está dispuesta a apostar por ello todo lo que haga falta. El valor de Echo como plataforma excede claramente lo que muchos, cuando vieron ese producto, pudieron llegar a imaginar.
Si no lo has visto aún, no te preocupes. Está al caer…
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