El Apple Car y las expectativas del mercado en torno al vehículo...

El Apple Car y las expectativas del mercado en torno al vehículo autónomo

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By Enrique Dans

El descubrimiento de correspondencia electrónica entre un ingeniero de Apple, Frank Fearon, y un responsable de GoMentum Station, unas antiguas instalaciones militares cerca de San Francisco ahora utilizadas como campo de pruebas para vehículos, lleva a The Guardian a confirmar que Apple está trabajando en un vehículo autónomo, y que este podría estar ya en fase de pruebas en carretera.

Tras el artículo de The Guardian, las especulaciones se disparan a todos los niveles, apuntando a que el proyecto de la compañía podría estar más avanzado de lo que se pensaba o las implicaciones de que esté ya en fase de pruebas en circuito, revelando las importantísimas expectativas que el mercado tiene puestas en la compañía a este nivel. Inmediatamente se atan cabos con una reciente entrevista con el diseñador Mark Newson, colaborador habitual de Apple, en The Wall Street Journal, en la que menciona el triste estado del diseño en la industria del automóvil, que parece encontrarse, según él, “en el fondo de un pozo”, y se interpreta como evidencia de que la compañía está a punto de lanzar algo para cambiar esto.

Por el momento, lo más parecido a un Apple Car que podemos ver es el juguete de la ilustración, basado en un dibujo del autor infantil Richard Scarry. Podemos reunir todos los rumores en torno al proyecto, y sin duda concluiremos que la compañía está trabajando en algo relacionado con el automóvil: contrata figuras relevantes con experiencia en la industria, se reúne con compañías relevantes, llega incluso a plantearse la adquisición de Tesla, se refiere al coche como the ultimate mobile device, y en general, se dedica a generar todo un clima de rumores en el que la compañía se encuentra infinitamente cómoda y completamente acostumbrada. Ha reunido un equipo con abundante expertise en tecnologías relacionadas con las baterías, que si bien podrían tener relación con los vehículos eléctricos, podrían igualmente tener aplicación en casi cualquier proyecto.

Sin duda, nos encontramos en un momento interesantísimo en torno a la idea del vehículo autónomo. Infinidad de desarrollos procedentes tanto de empresas consolidadas en esta industria como de nuevos entrantes procedentes del mundo de la tecnología, en un panorama que podría hacer las delicias de cualquier estudiante de dirección estratégica, y miles de incógnitas en torno al estado real de la tecnología, su eventual adopción en base a diversos parámetros, o las consecuencias de un mundo en el que gradualmente abandonamos la conducción. Es natural que una sola noticia, procedente además de una de las compañías más poderosas del mundo, con una imagen más consolidada y con recursos para plantearse absolutamente cualquier cosa se convierta en un generador enorme de rumores. Pero creo que tan positivo es que se hable del tema, como negativo puede ser que las expectativas se disparen por encima de lo razonable.

Es muy posible que Apple esté trabajando en proyectos relacionados con el ámbito de la automoción. De hecho, tiene ya desarrollos como Carplay, que son poco más que una consola en el panel de un vehículo que replica la pantalla de un iPhone. Muy posiblemente, esté tratando de centrarse en aspectos del vehículo como la seguridad, el entretenimiento, las baterías o la conducción autónoma, en parte por el interés propio y en parte por la fortísima imagen de innovación positiva que pueden proyectar. Es posible, incluso, que tengan algunos prototipos, aunque dudaría muchísimo que fuesen más que software o limitados aditamentos sobre diseños de vehículos construidos por terceros. E incluso que tengan interés por conseguir un sitio físico en el que poner a prueba con discreción ese tipo de desarrollos, tal vez en conexión con otras marcas. No es extraño que la compañía avance en el diseño de sus productos mediante alianzas: antes del iPhone tuvimos varias versiones del Motorola Rokr que podríamos entender como pruebas conjuntas, por ejemplo.

A la hora de entrar en un mercado completamente nuevo como la automoción, me parece extraño pensar en la compañía presentando de repente un vehículo. La tecnología que rodea al desarrollo de un vehículo exige muchísimo tiempo de diseño y desarrollo: Tesla tardó más de tres años entre la constitución de la compañía y el lanzamiento de su primer vehículo, y puede considerarse un ciclo muy ágil. Sí, Apple tiene recursos casi ilimitados, pero no parece sencillo imaginarla presentando un vehículo próximamente. La automoción es un mundo muy, muy distinto al de la electrónica de consumo. Sin duda, podremos esperar desarrollos de Apple en el ámbito de las cuatro ruedas, pero dudo que sean un vehículo como tal: las “evidencias” presentadas pueden serlo de muchas otras cosas no necesariamente tan ambiciosas. La estrategia de Apple seguramente pase por colaborar con compañías consolidadas en la industria, por poner a prueba la aplicación de determinadas tecnologías, o incluso por desarrollar una plataforma tecnológica que otras empresas puedan optar por aplicar o licenciar, paralelizando tal vez lo que muchos apuntamos que podría ser la estrategia de Google y anticipando la tendencia de que el automóvil pase a ser un entorno en el que podamos hacer mucho más que simplemente dedicar nuestra atención a conducir. Pero Apple Car entendido como tal… creo que por el momento, nos tendremos que conformar con el de la fotografía.

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