Presentación del informe “Upgrading urban mobility: los retos de la movilidad urbana”
By Enrique Dans
Hoy hemos tenido en IE Business School la presentación del informe “Upgrading urban mobility: los retos de la movilidad urbana”, en el que Gildo Seisdedos y yo llevamos un cierto tiempo trabajando, y quería compartir con vosotros los enlaces tanto al estudio completo, al resumen ejecutivo y a la presentación que utilicé.
El trabajo debe ser interpretado como un intento de poner un cierto orden y revisión de referencias en una temática que es evidente que está generando una enorme atención, pero en la que existen muy pocos documentos referentes que cubran el fenómeno desde una perspectiva amplia e inclusiva, que recoja desde los condicionantes sociológicos, tecnológicos o regulatorios, hasta las recomendaciones y posibles consecuencias en el futuro, y todo ello para el abanico completo de opciones que conforman la movilidad urbana: desde las clásicas como caminar, bicicletas, transporte público o taxis, hasta las más recientes como carsharing, ridesharing y carpooling, además de intentar cubrir al menos de manera incipiente fenómenos como la multimodalidad o el transporte combinado entre diferentes medios.
La atención generada por el tema, por otro lado, está más que justificada: hablamos de una situación completamente insostenible, en la que tanto empresas privadas – incluyendo ya incluso a la propia industria del automóvil – como organismos públicos y ciudadanos son ya conscientes de la nula sostenibilidad del modelo actual, y de la imperiosa necesidad de tomar medidas que, aunque puedan parecer drásticas y se cobren su evidente peaje en términos de comodidad y conveniencia, ya están aquí. Las emisiones de los vehículos no son el único componente de la contaminación de las ciudades, pero sí son el componente mayoritario, y empieza a despertarse una indispensable conciencia pública en ese sentido.
Nos enfrentamos a un reto complejo, con muchos actores implicados, con intereses cruzados, y en el que, hasta el momento, ha habido importantes dosis de desinformación. Como tal, el fenómeno es global: el número de ciudades en las que existen ya iniciativas que combinan lo público con lo privado y con lo particular es enorme, tanto como para que empecemos a visualizar que ignorarlo y aspirar a un continuismo de una situación insostenible vaya a tener importantes costes no solo en términos de salud y calidad de vida, sino también económicos o de imagen. Cuando en una ciudad como Madrid, con servicios de transporte público de con una calidad de primer nivel mundial y un parque de licencias de taxis que excede el disponible en todas las ciudades comparables de nuestro entorno, se plantea que existe un problema de oferta, se alzan de manera inmediata voces que defienden que no es así, y que la ciudad debería constituirse en una supuesta “excepción”, en una especie de “isla” que se mantenga al margen de las tendencias mundiales. No es así.
El estudio de las diferentes experiencias en otras ciudades prueba no solo que las opciones actuales no son suficientes, sino que los verdaderos beneficios de un rediseño de los esquemas de movilidad urbana solo se obtienen cuando desarrollamos un modelo, que hemos denominado AEI, en el que se combinan la Accesibilidad (que se apoya en la tecnología para permitir mejorar la e ciencia del mercado de transporte poniendo en contacto proveedores de servicios de transporte y potenciales viajeros en tiempo real y bajo demanda), la Energía (la evolución de las tecnologías que se emplean para propulsar el transporte: la mejora de eficiencia de los motores de explosión y el posterior abandono de las energías fósiles y su sustitución por tecnologías limpias) y la Intermodalidad o multimodalidad (una tarjeta unificada y virtual de transporte que se beneficia de la salida al mercado de un creciente número de aplicaciones para smartphones sobre horarios, destinos, conexiones y otros datos de interés, y que incluso permiten el uso del smartphone como instrumento de pago e identificación).
Es importante escuchar todas las opiniones, pero las posiciones informadas se obtienen de los datos. Y lo que los datos apuntan es no solo que hablamos de una tendencia mundial que sería una temeridad injustificable no tener en cuenta, sino que además, nos enfrentamos a un futuro en el que las soluciones de transporte urbano contarán con una variedad cada vez más amplia de opciones de todo tipo, destinadas fundamentalmente a convertir el modelo actual de propiedad del automóvil en algo obsoleto. En ese escenario, los retos regulatorios y legislativos tendrán que ver con el desarrollo del marco que pone orden en las nuevas ofertas, y el que desregula o flexibiliza normas existentes en las antiguas. Un reto complejo al que, con este estudio, esperamos modestamente contribuir.
Por supuesto, hablamos de una iniciativa modesta, que como mucho aspira a funcionar como un inicio de conversación. No hace falta decirlo, pero todo feedback, sea del tipo que sea, es bienvenido. Una versión más formal del estudio, en modo review paper, estará lista en breve. Seguiremos informando.
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