Los dilemas del modelo freemium

Los dilemas del modelo freemium

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By Enrique Dans

Una serie de recientes anuncios indican claramente una crisis en Evernote, una deliciosa aplicación multiplataforma que llevo utilizando desde el principio de los tiempos y que se ha convertido en un elemento fundamental en mi flujo de trabajo: en Evernote tomo las notas en mis reuniones – con el detalle de que puedo hacerlo desde el portátil, desde una tableta o simplemente desde el smartphone y recuperarlas después desde cualquier dispositivo conectado, – preparo mis apuntes para intervenciones (es la razón por la que suelo tener el smartphone encima de la mesa cuando hablo en La Noche en 24 horas, en RTVE… no he intentado nunca usar el teleprompter, aunque posiblemente sería cómodo), o apunto cosas que uso únicamente algunas veces al año, como las recetas con las que aliño mis aceitunas 🙂

A pesar de ser una empresa muy bien gestionada bajo la batuta de Phil Libin, que de hecho estuvo a punto de llevarla a bolsa, la compañía pasa ahora por dificultades que la han llevado a cambiar de CEO, reducir su plantilla y cerrar subsidiarias internacionales, dificultades derivadas fundamentalmente de una crisis en su modelo freemium. La compañía que hace no mucho tiempo obtenía sin problemas tasas muy significativas de conversión a usuarios de pago, parece que ahora encuentra problemas para ello, lo que ha desencadenado una crisis de rentabilidad.

La reflexión sobre el caso de Evernote me ha parecido muy interesante a la hora de plantear mi columna de hoy en El Español, titulada precisamente Freemium. El Español es un medio que empieza, con unas dosis enormes de ilusión y un equipo verdaderamente espectacular, pero que explora precisamente ese modelo freemium, en el que la gestión de lo que se entrega gratis frente a lo que lleva a los usuarios a pagar resulta fundamental. ¿Qué hace que los usuarios paguen? Como en el caso de Evernote, existe de entrada una concepción de sostenibilidad: pago porque quiero que esta página que me ofrece una propuesta que valoro, sea sostenible en el tiempo. En el caso de Evernote, es la practicidad de una herramienta bien hecha. En el de El Español, es más bien un compromiso con un tipo de periodismo determinado, con una actitud, con un uso de herramientas analíticas (ese periodismo de datos convertido en auténtica seña de identidad y que abarca desde las predicciones sobre resultados electorales hasta los artículos de deportes) y una libertad total para decir lo que sea y de quien sea, esté o no en el poder.

Pero también hay otros componentes: el balance entre lo que es gratis y lo que es de pago, la llamada “porosidad” de ese muro de pago que en el caso de El Español simplemente pospone unas cuantas horas el acceso a determinados artículos pero permite que indexen en toda su relevancia, o la propuesta que supondrá el uso de la app que próximamente estará disponible y que, si todo va como debe ir, se convertirá en una herramienta cómoda y útil para considerarse bien informado, con un balance adecuado entre las alertas y la relevancia de las mismas para cada usuario. O por supuesto, otro reto fundamental: conseguir que la publicidad funcione para los anunciantes sin que llegue nunca a convertirse en un castigo para los usuarios.

Moverse en la delgada línea del freemium es una tarea muy delicada y compleja, que requiere de una gestión excepcionalmente atenta, capaz de aprender de todas las experiencias anteriores. Tengo mucha confianza en este proyecto: por el momento, tras seguir muchas de las reflexiones hechas internamente, me parece de lo mejor que he visto en ese sentido. Veremos cómo evoluciona.

Puedes leer el artículo completo en: : Los dilemas del modelo freemium

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