La importancia del feedback y del contexto

La importancia del feedback y del contexto

0

By Enrique Dans

Coinbase, una compañía que decididamente no está pasando por su mejor momento debido a la crisis de las criptomonedas, que cotiza más de un 80% por debajo del precio de salida de su reciente salida a bolsa y que, de hecho, se ve obligada a aclarar que no está en riesgo de bancarrota, acaba de anunciar una práctica directiva que me ha llamado muchísimo la atención: pedirá a sus empleados que se evalúen unos a otros frecuentemente, tras reuniones y otras ocasiones de colaboración.

Para ello utilizarán una app, Dot Collector, que permite emitir ese tipo de feedback de manera cómoda y frecuente. Sinceramente, desconozco qué tipo de ambiente y de cultura corporativa puede generar el hecho de que tus compañeros de trabajo estén evaluándote de manera sistemática y tendería, en principio, a pensar que puede dar lugar a situaciones incómodas y de cierta tensión, pero la cuestión me ha llamado la atención más bien por otra cosa: coincide con algo que llevo mucho tiempo pensando en un entorno completamente diferente y al que creo que se puede adaptar mucho mejor: el mundo de la educación, y específicamente, el de las escuelas de negocio.

¿Por dónde voy exactamente? Uno de los problemas que tengo como profesor es que mis alumnos me evalúan y que esas evaluaciones, además, son absolutamente «material radioactivo» en la carrera profesional de un profesor: si bajo de un 4 sobre 5, mi director de área seguramente me llamará preocupado para preguntarme qué ha pasado, y si mi puntuación cae por debajo de 4 de manera sistemática durante algún tiempo, tendré problemas. En mi caso, afortunadamente, las evaluaciones de los alumnos nunca han supuesto un problema, y de hecho, las valoro muchísimo como indicador de las cosas que les gustan o las que no. Cuando un alumno paga lo que paga, es enormemente exigente con la calidad de la enseñanza que recibe, me parece muy razonable que lo sea, y por eso llevo una vida profesional entera dedicada a intentar mejorar constantemente la calidad de mis clases.

¿Dónde está el problema? Que las evaluaciones de mis alumnos me llegan tarde, semanas después de haber terminado el curso, y cuando ya no puedo utilizarlas para mejorar mi desempeño con ese grupo. De acuerdo, las uso para diseñar el siguiente curso, pero parte de lo que podría ser su propósito, la idea de mejora continua, se ve claramente limitada. De ahí que lleve tiempo barajando lo que podría ser una app de feedback que mis alumnos pudieran utilizar de manera continua, después de cada sesión o durante la misma, y que pudiesen, además, utilizarla no solo para evaluarme a mí, sino también para evaluar la participación de sus compañeros de clase, que suele tener un importante peso en su calificación y que habitualmente evaluamos únicamente los profesores, cuando yo pienso que intentar incorporar a su cálculo un componente social podría tener un impacto muy interesante.

Por supuesto, es fundamental que el proceso de dar feedback se lleve a cabo con facilidad: un simple «pulgar arriba», «pulgar abajo» o «neutro», como parece ser que utiliza la app ya comentada, o algún otro mecanismo de escala Likert corta como las cinco estrellas, similar al que se utiliza en las tiendas de apps.

Mi impresión es que las implicaciones de un mecanismo así serían muy diferentes en un entorno académico y de enseñanza superior, en el que los alumnos tratan de maximizar su aprendizaje y su desempeño en entornos profesionales, y que podrían dar lugar a resultados muy interesantes. Sinceramente, no me atrevería a plantear un mecanismo así en un entorno de clase con alumnos más jóvenes: creo que la transparencia radical que genera podría dar lugar a dinámicas complicadas, o incluso peligrosas, y como he comentado al principio, tampoco tengo claro que su efecto en un entorno profesional vaya a contribuir a una cultura positiva.

¿Opiniones? ¿Cómo imagináis un entorno profesional con ese tipo de transparencia radical, en el que vuestros compañeros os estuviesen evaluando mediante una app de manera habitual? ¿Llegaría a convertirse en algo parecido al conocido episodio «Nosedive« de Black Mirror, o puede generar dinámicas interesantes? ¿Y en un entorno de educación?

Puedes leer el artículo completo en: : La importancia del feedback y del contexto

COMENTARIOS

Leave a Reply