La comoditización de la banca

La comoditización de la banca

0

By Enrique Dans

Daniel Caballero, de ABC, me llamó para hablar sobre las perspectivas de la banca y el posible peligro de que compañías como Facebook o Google estén obteniendo licencias bancarias para operar en la Unión Europea. Hoy publica un artículo en el que cita algunos de mis comentarios, titulado “Las tecnológicas dejan en el aire el futuro de la banca” (pdf).

Como comenté con Daniel, el problema de la banca es, fundamentalmente, la comoditización de sus servicios. ¿Qué ofrece realmente un banco? ¿Seguridad y garantías? Las grandes tecnológicas tienen muchísima más liquidez y fondos que prácticamente cualquier banco, y una cultura y reputación de ofrecer garantías a sus clientes ante cualquier eventualidad. ¿Transaccionalidad? Cualquier compañía puede llegar a un acuerdo con MasterCard, VISA o American Express y ofrecer una herramienta transaccional generalmente aceptada, e incluso ser más ágil que algunos bancos, como están demostrando las fintech todos los días, a la hora de incorporar soluciones tecnológicas como su integración en monederos electrónicos o la creación de propuestas más atractivas. ¿Rentabilidad? ¿Ausencia de comisiones? Se me ocurren múltiples empresas tecnológicas capaces de ofrecer ese tipo de propuestas mejor que los bancos con los que trato habitualmente, incluso mediante el recurso a modelos freemium no utilizados por la banca y que ofrecen al cliente el control y la decisión sobre muchos de esos elementos.

Los requisitos necesarios para ofrecer servicios de banca han ido rebajándose: hoy, cualquier compañía puede convertirse en una fintech, y el regulador no solo facilita esa posibilidad, sino que incluso la favorece mediante mecanismos como PSD2, que obliga a la banca a entregar la información de sus clientes si estos lo demandan. Visto así, que otras compañías diferentes a los competidores tradicionales ofrezcan servicios de diversos tipos relacionados con la banca es simplemente una cuestión de tiempo, y los bancos han hecho, en ese sentido, muy poco por cambiar su imagen tradicional o por conseguir modificar la mala reputación que tienen frente a los usuarios.

He escrito sobre la disrupción de la banca en numerosas ocasiones anteriores, y he hablado y discutido esos temas en cursos in-company con varias de las principales entidades españolas y europeas. Tal y como yo lo veo, es precisa una transformación cultural importantísima para evitar que la propuesta de valor de la banca como tal pase a ser cada vez menos atractiva para un segmento cada vez más amplio de clientes. No es una cuestión de normativa, sino de cultura empresarial. Las empresas tecnológicas tienen la posibilidad de entrar en ese negocio y generar disrupción en base a propuestas nuevas, establecidas en torno a la información del cliente de una manera razonable y sostenible, o simplemente subsidiadas para obtener una fidelidad y una presencia de marca mayor.

Si la banca tradicional mantiene su rumbo y estrategia actual, su problema no va a venir únicamente de las fintech o de las empresas tecnológicas: va a venir de muchos otros sitios, algunos imprevisibles, porque ofrecer servicios de banca es cada vez más accesible y, para muchas compañías, mas lógico y coherente con su función. El mayor problema para la banca tradicional proviene… de sí misma.


Puedes leer el artículo completo en: : La comoditización de la banca

COMENTARIOS

Leave a Reply